Viñedos en el Parque Natural de las Lagunas de La Mata

Una puesta de sol en una de las 200 parcelas de viñedos que sobreviven en el Parque Natural de las lagunas de La Mata-Torrevieja. /D. López
Una puesta de sol en una de las 200 parcelas de viñedos que sobreviven en el Parque Natural de las lagunas de La Mata-Torrevieja. /D. López
David Bernardo López Lluch

Las lagunas de La Mata y Torrevieja se encuentran en la comarca de la Vega Baja del Segura, ocupando parte de los términos municipales de Guardamar del Segura, Torrevieja, los Montesinos y Rojales. Conforman, junto con El Hondo y las Salinas de Santa Pola, un triángulo de humedales de relevancia internacional en el sur de Alicante. Además, está declarado de importancia internacional desde 1989 por la Convención Ramsar e incluido dentro de las zonas de especial protección para las aves (ZEPA) según la Directiva Aves de la Unión Europea. El parque también está incluido en la Red Natura 2000, formando parte del catálogo de zonas húmedas de la Comunitat Valenciana, y es zona LIC (Lugar de Interés Comunitario).

Este Parque Natural se encuentra situado en una cuenca cuaternaria formada por los relieves correspondientes al grupo de fallas del bajo Segura y tiene una superficie de 3.700 hectáreas. De ellas, 2.100 son láminas de agua. Existen dos lagunas principales:

– la de Torrevieja, de 1.400 hectáreas con un eje mayor de 5.500 metros y

– la de La Mata, situada un kilómetro y medio al noreste de la anterior con 700 hectáreas de superficie.

Imagen satélite lagunas de La Mata y Torrevieja
Imagen por satélite de las lagunas de La Mata (en tonos verdosos) y Torrevieja (en tonos marrones) con la altiplanicie de El Chaparral separándolas. / Google Earth

En ellas, desaguan una red de barrancos y ramblas provenientes de la cercana sierra de San Miguel de Salinas.  Las dos lagunas se encuentran separadas por el Chaparral, un anticlinal, y se encuentran conectadas de manera artificial con el mar por un canal conocido como el Acequión, que se construyó para la explotación de las salinas de Torrevieja, cosa que ocurre desde el siglo XIII. En ese sentido, la laguna de la Mata actúa como depósito calentador mientras que la cosecha de sal se realiza en la de Torrevieja.

Un  poco de historia

Las lagunas de la Mata y Torrevieja ya se utilizaban en 1321, fecha en que fueron cedidas por la Corona a la ciudad de Orihuela con la condición de que no fuesen enajenadas. Más tarde, en 1389, la propia Corona concedió a la misma población la posibilidad de transformar la laguna de Torrevieja en albufera con el fin de explotar la pesca, pero la construcción del Acequión que la comunicaba con el mar se demoró casi un siglo. Fue en 1482, cuando se comprobó la inviabilidad del proyecto, al no entrar los peces en la laguna por la elevada salinidad de sus aguas. Orihuela renunció a la donación real por este motivo. Una Real Orden declaró en 1759 la reversión de la propiedad de ambas lagunas al Estado.

Pocos años después se llevaron a cabo las primeras pruebas de extracción de sal en la laguna de la Mata. La explotación salinera organizada comenzó tras observarse la buena calidad del producto obtenido. Los primeros embarques de sal se realizaron en el puerto natural de la Mata, pero tras comprobarse que las condiciones para la realización de esta tarea eran mejores en Torrevieja, se trasladó la explotación. En 1950, tras un periodo de arrendamiento intermitente a particulares y compañías de extracción, la industria pasó a manos de la Nueva Compañía Arrendataria de las Salinas de Torrevieja y la Mata S.A.

El cultivo de la vid forma parte del paisaje del parque, siendo el único reducto de viñedo de toda la Vega Baja que consiguió sobrevivir a la plaga de filoxera que asoló España. Actualmente se cultivan dos variedades de uva: la Moscatel, como uva de mesa y con la que se hace vino; y la Merseguera, con la que se elabora el conocido como Vino de La Mata. Y que es por lo que estamos aquí. Históricamente la actividad agraria en estos terrenos ha estado íntimamente ligada a la extracción de la sal, de tal forma que los agricultores, denominados colonos, estaban obligados a pagar una parte de su cosecha en concepto de renta a la compañía que tenía la concesión de las salinas.

Los viñedos del Parque Natural

Según indican García Soler, J.; Pitarch Marcos, I.; Giménez Ejarque, J.; Martínez Benito, A. y Torres Sáez, C. en  Los viñedos de La Mata como modelo de integración en su entorno, en su ponencia presentada al XXX Congreso Mundial de la Viña y el Vino en 2007, actualmente los viñedos de La Mata ocupan unas 75 hectáreas, repartidas en unas 200 parcelas, lo que nos da una idea de lo fraccionado que se encuentra.   Se cultivan dos variedades blancas, la Moscatel que ocupa un 70% de la superficie y la Merseguera, que representa el 30% restante.   También se pueden encontrar cepas aisladas de variedades que antaño se cultivaban, pero que hoy han desaparecido como pueden ser Esclafacherre, Parrell, Valensí, Forcallat y Plantamula. Las producciones de uva que se obtienen, considerando las condiciones en que se desarrolla el cultivo, en secano y suelos pobres y poco fértiles, son muy bajas.  Como valores medios se pueden alcanzar unos 4.000 kilogramos por hectárea para la variedad Moscatel y 3.000 para la Merseguera.

Históricamente el viñedo tuvo una importante trascendencia en la comarca en la que se ubica La Mata.  Su declive comenzó a mediados del siglo XIX, y la llegada de la filoxera supuso el final del cultivo en la región. Sólo quedaron algunos reductos de vid en zonas cercanas a La Mata.  Hasta entonces, estos viñedos dedicados a la producción de uva de vinificación, gozaban de gran relevancia en la zona existiendo bodegas que incluso exportaban al extranjero. El actual emplazamiento de los viñedos data de la década 1950-1960, cuando la compañía arrendataria de las salinas autoriza a los colonos a plantar otros cultivos distintos a los cereales y forrajes, anteriormente necesarios para la alimentación de los animales que se utilizaban para la extracción de la sal.

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La singularidad de estos viñedos se debe a su localización geográfica, su microclima, el tipo de suelo sobre el que se desarrolla y la pervivencia de plantaciones sobre pie franco. /S. Caballero

Al tradicional destino de los viñedos para vinificación, se sumó entonces la producción de uva para consumo en fresco, primero con la variedad Valensí y, más tarde, con la Moscatel. En los últimos años se ha ido produciendo un progresivo abandono de las parcelas de viñedo, debido principalmente a razones de falta de rentabilidad económica y ausencia de relevo generacional.  Los datos indican que en los últimos 20 años se ha producido una reducción del 50% de la superficie cultivada.

Los viñedos de La Mata son los únicos que actualmente se cultivan en la comarca de la Vega Baja del río Segura dedicados a la elaboración de vino.  Se necesita recorrer más de 50 km para poder encontrar plantaciones comerciales de vid para vinificación.  Este hecho ya los convierte en una singularidad, a lo que hay que añadir aspectos tales como:

– su peculiar localización geográfica,

– las especiales condiciones microclimáticas de las que disfruta,

– el tipo de suelo sobre el que se desarrolla y

– la pervivencia de plantaciones sobre pie franco que han sobrevivido a la filoxera.

También, se puede incluir como elementos distintivos la estructura minifundista de la gestión del viñedo y la elaboración de vino por parte de los propios viticultores en pequeñas bodegas artesanales. Geográficamente, los viñedos se localizan junto a la laguna de La Mata, una de las dos lagunas saladas que forman el complejo de las Salinas de Torrevieja  Concretamente las viñas rodean a la laguna de la Mata por la parte Este y Sudeste, y en algunos casos las parcelas prácticamente llegan casi al mismo borde de la laguna ofreciendo un paisaje espectacular.

Pero además, las viñas se encuentran muy cerca del mar Mediterráneo, situándose las parcelas más cercanas a menos de cien metros de la orilla de la playa.  La cercanía de estas masas de agua a los viñedos proporciona a la zona un microclima especial con algunas diferencias respecto al clima general de la región.

En general, el clima se puede definir como mediterráneo subtropical seco y semiárido, con temperaturas muy suaves en invierno y calurosas en verano, precipitaciones escasas con un máximo principal en otoño y un verano sin apenas precipitaciones. Las heladas son anecdóticas y sólo se producen cada cierto número de años y siempre fuera del periodo vegetativo de la vid. La insolación y radiación son altas, lo que da lugar a una  evapotranspiración potencial elevada y déficits hídricos durante casi todo el año (Tabla 1).

Tabla 1. Datos climatológicos más representativos de la Laguna de Torrevieja

Parámetro Valor
Temperatura media anual (ºC) 17,6
Temperatura media mes más frío (ºC) 11,1
Temperatura media más cálido (ºC) 25,5
Precipitación media anual (mm) 236,7
Insolación (horas/año) 2.522
ETP (mm) 913,6

Fuente: García Soler et al (2007)

En términos de viticultura, es conveniente definir la temperatura de una región en función de la temperatura media durante la temporada de crecimiento (de abril a octubre en el hemisferio norte).  En Torrevieja, las temperaturas medias en esos meses varían entre los 16,3º C de abril y los 19,4º C de octubre, superando los 21º C de media en los meses de junio, julio, agosto y septiembre. Estamos en una zona que podemos clasificar como calurosa (temperatura media durante la temporada de crecimiento superior a 21° C.) En general, las áreas calurosas no son apropiadas para la viticultura.

Este dato da una idea bastante aproximada de qué uvas pueden madurar satisfactoriamente en las diferentes regiones. Sin embargo, esta clasificación del clima también debe incorporar de qué forma varía esta temperatura durante el año (continentalidad) o durante un día típico (variación de temperatura diurna).  Obviamente, también es necesario considerar el nivel y la idoneidad de las precipitaciones y de la luz solar.

Dado que las viñas se cultivan en secano, la característica que más incide en el cultivo de la vid en la zona es la elevada aridez del clima.  No sólo hay que tener en cuenta las escasas precipitaciones medias anuales sino también la gran irregularidad de las mismas. Esta irregularidad se debe a una variabilidad interanual muy acusada y al carácter torrencial de algunas de las lluvias, que hace que en tan sólo uno o varios días al año llueva un porcentaje muy elevado del total anual.

Viña de Moscatel
Imagen de una parcela de Moscatel dentro del Parque Natural de las lagunas de La Mata-Torrevieja. / D. López

Por otra parte, la benignidad de las temperaturas desde el inicio del ciclo vegetativo de la vid hace que las producciones de estos viñedos gocen de una gran precocidad, adelantándose la vendimia hasta quince días respecto a otras zonas de cultivo ya de por sí de recolección temprana como puede ser la zona del Moscatel de la Marina Alta, en el litoral Norte de la provincia de Alicante. De hecho, se puede afirmar que es la primera vendimia de España, peninsular e insular, y casi con toda seguridad la primera de Europa.

Por su disposición geográfica, las brisas o vientos suaves son constantes, lo que supone que los viñedos en general se mantengan muy bien ventilados y por tanto la incidencia de enfermedades fúngicas en el viñedo sea escasa, lo que permite obtener cosechas de calidad. Sin embargo, cuando existe temporal de levante, los vientos arrastran sal desde el mar que se deposita sobre las cepas y ocasiona algún problema de quemadura en los órganos vegetales. Para evitar en parte este problema, las cepas se conducen en estructura de vaso muy bajo y pegado al suelo, y los viticultores realizan una práctica cultural propia de la zona que consiste en realizar un hoyo o alcorque alrededor de la cepa que impida que los racimos entren en contacto con el suelo.

En cuanto a los suelos donde se asientan los viñedos de La Mata, son de origen cuaternario.  Una parte significativa de las viñas se cultiva en parcelas sobre dunas fósiles de origen litoral (Tabla 2).

Tabla 2. Análisis físico-químico de los suelos vitícolas de La Mata

Parámetro Valor 
Textura Arenosa-Franca
% arena – % limo – % arcilla 83 – 10 – 7
pH 8,7
Carbonatos totales (%) 42
Caliza activa (%) 8
Salinidad (C.E. extracto 1/5 a 25ºC) (mmhos/cm) 0,165

Fuente: García Soler et al (2007)

El pH de estos suelos, es muy elevado y la salinidad, en contra de lo que podría parecer por su cercanía a zonas de saladares y a la propia salina, es relativamente normal.  La textura arenosa, con aproximadamente un 80% de partículas de arena, explica porqué sobrevivieron las viñas de esta zona a la invasión filoxérica de principios del siglo XX que acabó con los viñedos del entorno geográfico.

Las uvas

Como se ha dicho, tenemos dos: Moscatel y Merseguera.

Bajo el nombre Moscatel encontramos más de 200 variedades de uva.  Es conocida como Muscat, Moscato bianco y Moscatell. Centrémonos en 2 variedades de uva moscatel: la Moscatel Romano o Moscatel de Alejandría y la Moscatel de Grano Menudo.

Como indica el enólogo Ángel Ivorra, hay constancia de su existencia, al menos, en época romana, en la Península Ibérica del cultivar moscatel así como del malvasía. Otros autores atribuyen su introducción en la Península a los Fenicios. Es una uva blanca considerada de las mas antiguas sin modificar genéticamente (ni por cruces ni transgénicamente). Es una cepa típica del Mediterráneo, que precisa sol, suelos húmedos y de la influencia del mar.

Sobre la moscatel, ya escribía Alonso de Herrera en 1513 dentro de su obra Agricultura General:

Moscatel es un linaje de uvas asi dicho porque tiene un sabor é olor como de almizcle. Tienen estas uvas el racimo muy apretado y el grano muy tierno: es uva que si tiene mucho vicio suele podrirse, y por eso quiere tierras areniscas, enjutas, sueltas ó altos; con tal que el altura no sea sino poca, porque ninguna viña fue jamas buena en lugares muy altos. Esta uva por ser humosa da mas dolor de cabeza que otra alguna, y aun calenturas. El vino moscatel hecho por sí solo es malo por ser humoso y dulce: mezclado con otro sale bueno é olorioso, y guárdase mucho, y véndese bien; y la uva por ser de buen sabor suélenla mucho hurtar, por tanto conviene que quien dello tiene buena pro en su viña que lo guarde bien, que no bastan bardales ni paredes bien altas para defenderlo de manos de golosos.

La Moscatel de Alejandría, que es la que se cultiva principalmente en Alicante, tiene racimos de tamaño grande y poco compactos. Sus bayas son gruesas, carnosas de color amarillo pálido y sabor almizclado. Tiene un gran poder aromático y elevado contenido en azúcar. La zona de cultivo en la provincia se encuentra concentrada en la Marina Alta y en una pequeña superficie en el Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja. Esta variedad tiene principalmente tres usos: uva de mesa, pasas y vino. Es decir, las uvas de la variedad moscatel podemos comerlas en fresco, pasificarlas o vinificarlas.

En cuanto a la vinificación, podemos hacer un vino blanco seco, un moscato (parecido al moscato se está haciendo alguna cosa en Alicante),  un vino espumoso por doble fermentación y podemos hacer vino dulce. Además, si destilamos un vino blanco de moscatel tendremos un destilado como los amparados bajo el nombre Pisco en Perú. Incluso podemos destilar el bagazo u orujo que nos sobra (una vez fermentado en ausencia de oxígeno) y hacer un aguardiente como una grappa di moscato, por ejemplo.

Viñedo de Merseguera
La Merseguera es una variedad de uva blanca típica del Levante español, denostada y poco reconocida, que se puede encontrar en el Parque Natural. /D. López

En cuanto a la Merseguera es una variedad de uva blanca típica del Levante español, denostada y poco reconocida hasta la fecha, quedando muy pocas hectáreas.  Con presencia en las comarcas vitícolas valencianas, principal variedad en el Alto Turia, encontrándose también en la zona de Utiel-Requena y en el Vinalopó Alicantino y en la Mata.

Es de maduración tardía y va muy bien en zonas con pocas precipitaciones.  Se adapta muy bien a los distintos tipos de suelo. Los racimos son de tamaño medio y sueltos, con uvas medianas y de color verde-amarillento. En las características de los vinos  obtenidos con esta uva destaca su tono pálido, en algunos casos pajizo. Da vinos de grado alcohólico bajo (11-12 % Vol.) con un buen equilibrio entre acidez y pH.  Da aromas a flores blancas  (a veces recuerda la almendra amarga) En las zonas frías el resultado es un vino muy fino, con aromas ligeros y poca acidez.  En lugares más cálidos, los vinos pueden llegar a  tener un elevado nivel de alcohol, lo que permite realizar a veces vinos semidulces.

El caso de Cassis

Para terminar, y ya que sabemos que las comparaciones son odiosas, comparemos los viñedos de la Mata con Cassis. Frédéric Mistral, Premio Nobel de Literatura francés, dijo Qu’a vist Paris e noun Cassis a ren vist  (Quien ha visto Paris y no ha visto Cassis, no ha visto nada) y estoy de acuerdo con él.

Cassis entró en la Historia como puerto romano (Carcisis Portus) cuya fundación se ha fechado en el primer siglo antes de Cristo. Era un puerto para comercio (pescado, coral, piedra natural, etc.). Hay constancia del cultivo de la viña y del olivo en las villas agrícolas que se han encontrado. Parece ser que durante la era romana Cassis era parte de la ruta marítima del emperador Antonino.  El puerto llegaba a la plaza Baragnon. En ese tiempo ya se había desarrollado una pequeña ciudad alrededor de las playas de  Arena y Corton.  Tras varios siglos de Pax Romana y un dinamismo que duró toda la antigüedad… La ciudad empieza a morir lentamente. De hecho, toda la Provenza atraviesa tiempos turbulentos en esos tiempos.

Entre los siglos V y X, las invasiones bárbaras llevan a la población a refugiarse en la montaña, en la ciudad fortificada o castrum.  Este período dejará huella en el paisaje de Cassis. Con la fortificación de inspiración saracena. La vida se organiza en la ciudad fortificada que pasa a ser propiedad del señor de los Baux de Provence en 1223. En el siglo XV, tras la desaparición de la estirpe de los Baux, Cassis se une al Condado de Provence.   El rey René cede la ciudad al Obispado de Marseille.  Cassis será dirigida por obispos hasta 1789. El escudo de la ciudad, con una cruz episcopal, dan fe de esta época.

En el siglo XX el turismo y el sector vinícola van tomando más y más importancia. El 15 de mayo 1936, los viñedos de Cassis entran en la Historia. Recibe su clasificación AOC. Cassis es uno de los tres primeros  viñedos en Francia que reciben esa clasificación. Se corona un milenio de la historia del vino en esta villa marinera de la Provenza.

Durante todo el siglo XX, el viñedo sigue prosperando.  Las plantaciones crecen bajo el liderazgo de familias vitivinícolas muy apegadas a esta tierra. En los últimos veinte años, la superficie de viñedo se ha incrementado desde 180 hasta 215 hectáreas.  Durante este período, las bodegas de Cassis han invertido en la modernización de sus bodegas.  Desde 2012, los viñedos de Cassis están dentro del Parque Nacional de Calanques.  Es la única AOC de Francia que tiene todo su territorio dentro de un parque nacional.

Viñedos en Cassis
Los viñedos de Cassis están en el Parque Nacional de Calanques, siendo la única AOC de Francia que tiene todo su territorio dentro de un parque nacional. /D. López

La AOC Cassis cubre 215 hectáreas en el municipio de Cassis.  El viñedo está protegido del Mistral por la altura de los cerros que los rodean, produciendo unos vinos de contrastada calidad. Tiene un clima mediterráneo muy suave, cálido, pero atemperado por esa frescura del Mistral, con escasas precipitaciones.  En las pendientes empinadas y expuestas al suelo, el suelo está formado por rocas calizas y margas de arcilla y piedra caliza. Es rico en minerales y húmedo para satisfacer las vides.

La vendimia se realiza a mano y la producción de la AOC es de aproximadamente 8.400 hl / año .  Es principalmente vino blanco (80%), con base de Marsanne  y Clairette, con mucho cuerpo , lleno y fuerte , con una nota frutal en la que aparece una dominante resina y aromas a pino. Como uvas secundarias blancas tenemos Ugni Blanc, Sauvignon Blanc, Bourboulenc o Doucillon y Pascal Blanc. Son considerados los mejores vinos blancos de la Provenza.  Su potencial de envejecimiento no es superior a diez años.

Hemos dicho que el vino blanco puede llevar hasta cinco variedades: Marsanne y Clairette, por decreto desde 2005 , deben suponer el 60% del total y  al menos el 30% debe ser Marsanne. Ésta es la responsable de aportar aromas y  grado, así como elegancia y un final largo. La Clairette participa en la frescura, acidez, riqueza alcohólica y persistencia. La Ugni Blanc, una de las viñas más viejas de la Provenza, da finura, y sobretodo promueve una delicada acidez esencial para el delicado equilibrio de los blancos de  Cassis. La  Sauvignon Blanc es  floral e imprime su fragancia de flores de almendro y los jacintos. La Bourboulenc (o Doucillon ) es una variedad resistente, robusta y productiva, enriquece estos vinos con una “nota suave ” típicamente sureña. Le da estructura y equilibrio, elegancia y calidez. Y la Pascal Blanc es una uva que casi ha desaparecido en Cassis . Sólo el área de St. Louis ha conservado sus cualidades y usos en el desarrollo de su vino Fonfon. Es una uva elegante y de gran alcance, que estabiliza el complejo aromático.

Los rosados también tienen una buena reputación.  Están hechos de Garnacha, Cinsault, Barbaroux, Cariñena y Monastrell. Son secos y musculosos, con aromas de frutas y flores. Los tintos de esta AOC son menos conocidos.  Son tánicos con notas de laurel y tomillo.  Aguantan entre tres y cinco años.

Algunas cifras:

1 millón de botellas se producen anualmente en Cassis

12 bodegas reunidas en una sola asociación con propiedades de entre 6 a 40 hectáreas

11 euros es el precio medio de una botella en bodega

¿Se lo imaginan aquí?

David Bernardo López Lluch es Doctor Ingeniero Agrónomo y profesor de Legislación Vitivinícola del Máster en Viticultura y Enología de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela que pertenece a la Universidad Miguel Hernández de Elche, donde también dirige un curso sobre vinos y viñedos de Francia. Autor de diversos libros como El mundo de la vid y el vino, El Sistema Agroalimentario y la Empresa Vitivinícola, La vid y el vino en la religiones politeístas del Mediterráneo. Egipto, Grecia y Roma, entre otros; su tesis doctoral se tituló “Propuesta de un modelo para la evaluación del éxito de la fórmula cooperativa. Aplicación concreta al caso de las cooperativas vitivinícolas de la Denominación de Origen Alicante”. Es Master of Science in Business Management in the Agriculture and the Food Industries (Royal Agricultural College, UK), cuya tesina final se titula “Strategic Marketing of Spanish fresh citrus fruits into the UK” que obtuvo el premio de la Universidad de Buckingham a la mejor tesina del curso. También esta en posesión del Máster en Dirección de Cooperativas Agrarias (Universidad Politécnica de Valencia). Ha cursado la Wine and Law Summer School de la Universidad de Reims – Champagne – Ardenne (Francia). Ha sido profesor de Enseñanza Secundaria en la especialidad de Tecnología y profesor visitante en el MBA in Wine Business Management (Royal Agricultural College, UK).

 

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