Julia del Castillo, enóloga y directora del concurso Vino y Mujer: “Hacer un buen vino es la suma de pequeños detalles”

Julia del Castillo y Ernesto Gallud, directora y presidente del concurso Vino y Mujer, son el alma mater del mismo.

Julia del Castillo y Ernesto Gallud, directora y presidente del concurso Vino y Mujer, son el alma mater del mismo desde su creación. /vinoymujer.com

Iza Święcicka

Julia del Castillo (Madrid), química por la Universidad Complutense de Madrid y enóloga por la Universidad de Burdeos, lleva toda su vida asesorando a las bodegas de todo el mundo en la elaboración de sus vinos. Además, imparte clases en el curso de sumiller en la Cámara de Comercio de Madrid y es miembro del jurado de catas en numerosos concursos de vinos, guías y otras organizaciones enológicas. Desde hace ocho años dirige el concurso Vino y Mujer, donde el jurado, compuesto únicamente por mujeres profesionales del mundo del vino (sumilleres, periodistas, enólogas, etc.), valora los vinos que hayan sido elaborados por bodegas, donde la mujer comparte al menos el 50% de la responsabilidad en las áreas principales de la misma tales como producción, comercialización, marketing y administración.

Iza Święcicka: ¿Cómo surgió la iniciativa del concurso?

Julia del Castillo: La iniciativa llegó de la mano del escritor y periodista gastronómico Ernesto Gallud para reconocer que cada vez más hay más mujeres vinculadas al mundo del vino tanto en tareas de elaboración, como comerciales e, incluso, como propietarias de bodegas o sumilleres. Es un homenaje a la mujer y a los vinos que van de su mano.

I.S.: El premio no solo reconoce el trabajo de las enólogas. ¿Por qué se amplió el perfil de las mujeres que están detrás de un vino?

J.d.C.: Aparte de la elaboración del vino, hay un trabajo enorme detrás, como por ejemplo la difícil parte comercial. Hay muchas mujeres, en grandes bodegas, que llevan el departamento comercial tanto nacional como de exportación y que suponen para las bodegas una gran arma de comercio. Lo hacen muy bien porque, quizás, a la mujer se la rechaza menos. Sin embargo, hoy en día es muy complicado vender vino, porque hay muchas marcas y la gente no consume. A las viticultoras y a las propietarias de bodegas les resulta muy complicado mantener su negocio por lo que si llevan a cabo ese esfuerzo es porque aman el vino.

I.S.: Además, el jurado también está compuesto al 100% por mujeres de diferentes perfiles relacionados con el vino, desde periodistas gastronómicas hasta enólogas.

J.d.C.: Sí, con la única condición de que sean catadoras profesionales.

I.S.: Según usted, la mujer aporta sensibilidad y pequeños detalles al mundo del vino. ¿Piensa que el mundo masculino sabe apreciar esas cualidades?

J.d.C.: En un primer momento puede que los hombres no lo aprecien, porque hace unos años se rechazaba a la mujer por el hecho de serlo. Por suerte ahora ya no pasa tanto, aunque en el medio rural todavía la mujer es un género que no puede estar metida en una bodega y con el vino porque parece que es cosa de hombres. Esto no ocurre en bodegas consolidadas que tienen a mujeres en cargos directivos, pero sí en pequeñas bodegas rurales y cooperativas. No obstante, en el momento que una mujer hace un buen vino, el hombre sabe reconocerlo y lo aprecia. Muchos de los grandes vinos están elaborados por mujeres. Hacer un buen vino es la suma de pequeños detalles desde la viña hasta la botella.

Logotipo del concurso internacional que dirige Julia del Castillo y que este año alcanza su octava edición. /vinoymujer.com

Logotipo del concurso internacional que dirige Julia del Castillo y que este año alcanza su octava edición. /vinoymujer.com

I.S.: Usted ha elaborado vinos en diferentes partes del mundo ¿Cómo evalúa el papel de la mujer en España respecto a otros países?

J.d.C.: En el vino, Francia lleva la voz cantante en todos los sentidos. Allí hay más tradición de mujeres elaboradoras o bodegueras. Hay grandes châteaux como Château Margaux o Rothschild donde las propietarias son ellas. En otros países, como Argentina, Chile o Italia, la situación es muy parecida a la española. Aunque, por ejemplo, tuve la suerte de estar presente la primera vez que se elaboró vino en África Central y en aquellos países daba igual ser hombre o mujer porque ni siquiera sabían cómo se hacía el vino.

I.S.: ¿El premio Mujer y Vino ayuda a cambiar esta tendencia?

J.d.C.: Todo lo que sea relacionar mujer y vino ayuda a que se nos escuche más. De todas formas hay cada vez más mujeres sumilleres. Esto se debe en gran medida a la sensibilidad y la apreciación que tienen las mujeres para la cata. En mis clases en la Cámara de Comercio, antes había muy pocas mujeres en el primer curso, pero ahora cada vez hay más. De hecho hay grandes sumilleres como Gemma Vela del hotel Ritz o Ester Rico.

I.S.: ¿Qué más se podría hacer para promocionar el consumo de vino?

J.d.C.: En los países productores el consumo de vino está descendiendo a pasos agigantados desde hace 30 años, salvo en Estados Unidos donde se mantiene. Sin embargo, en los países no productores como los asiáticos, el consumo ha aumentado un 40 por ciento. Han pasado de no beber nada a ser consumidores de vino, en poco tiempo. Uno de los motivos principales de este hecho es que el vino es bueno para la salud. El consumo moderado de vino alarga la esperanza de vida y disminuye las enfermedades cardiovasculares. Y gracias a ello, el vino entra como principal constituyente en la dieta ideal elaborada por la Universidad de Harvard.

El vino entra como principal constituyente en la dieta ideal elaborada por la Universidad de Harvard

I.S.: ¿Y qué otros factores se deberían tener en cuenta?

J.d.C.: Además, para aumentar el consumo de vino habría que dárselo a la juventud, para que aprendiera a tomarlo Ahora mismo, en España, hasta los 35 años de media no comienza el consumo de vino. Y claro, consumimos mucho menos de lo que producimos. Pero es que se debería mejorar la conservación de los vinos en muchos bares, donde no se presta atención a la misma. No se cuida al vino y éste necesita de su cuidado. Estamos en un país latino, donde se debería consumir vino y no cerveza como en los anglosajones. Sin  embargo, cada vez nos alejamos más de la dieta mediterránea.

I.S.: ¿Qué consejo daría a las personas que se inician en el mundo del vino?

J.d.C.: Que prueben la mayor variedad posible de vinos y que intenten recordar lo que están sintiendo porque hay que tener mucha memoria para localizar un vino gracias a esa descripción. Cada vino te expresa una cosa, te habla de la tierra, de su entorno y del ecosistema en la que se ha criado la uva. También es importante visitar bodegas y leer mucho sobre el vino porque es muy interesante.

I.S.: ¿Cómo se inició usted en este mundo?

J.d.C.: Estudié Químicas con 21 años y me parecía horroroso meterme a trabajar en una fábrica de plásticos o productos químicos. Entonces, mi hermano vio en un periódico un curso de cata de vinos y me lo comentó. Nos pareció interesante y me apunté. Gracias a él tuve la oportunidad de ir a Burdeos y descubrir que unos tíos míos tenían un château donde hacían vino y me enganché. Es un mundo de glamour impresionante. Y así, de casualidad, comencé con el mundo del vino.

I.S.: ¿Tiene algún vino favorito?

J.d.C.: Mis vinos favoritos son los de Burdeos. Pero en España también hay grandes vinos. Me gustan mucho los nuevos vinos potentes de La Mancha y de la tierra de Castilla. Y para disfrutarlos nada mejor que aprender a degustar para poder analizarlos y saber todo lo que tiene y puede dar de sí ese vino. Además, es importante catarlo en su momento justo. Es una pena tomarlos cuando están pasados o cuando todavía no han alcanzado su punto óptimo de consumo. No hay que olvidar que cada momento tiene su vino.

Es la edad de la viña, más que la variedad, la que hace un gran vino

I.S.: ¿Lo relaciona con alguna variedad?

J.d.C.: Cada una tiene sus características por lo que no tengo una variedad preferida. Tal vez la Pinot Noir de los grandes borgoñas. Un gran vino es sublime, eleva el espíritu y es otra historia. En España, podría decir que la Verdejo es una gran uva, pero es la edad de la viña, más que la variedad, la que hace un gran vino.

I.S.: Durante estos años del concurso, ¿Cómo se mostraron las preferencias de las mujeres? ¿Siguen alguna tendencia?

J.d.C.: La preferencia de las mujeres ha cambiado mucho. Antiguamente se preferían vinos más bien dulces, suaves y muy fáciles de beber. Pero hoy en día, se ve en el concurso, que se prefieren vinos potentes, sin ser agresivos, que tengan mucho extracto y con mucho cuerpo, que sean aromáticos, frutosos y golosos. Se ve cómo ha cambiado la tendencia, porque antes no se quería nada de eso.

I.S.: ¿Cómo evalúa estos ocho años del concurso?

J.d.C.: Hemos tenido una evolución muy positiva. Cada año se presentan más muestras y se tiene mayor incidencia en la prensa y en el sector gastronómico.

Marzo 2015

Iza Swiecicka LBA[dropcap]S[/dropcap]e acerca la primavera. Los días se alargan. Las temperaturas suben. La naturaleza se transforma. Ya florecen los almendros. Los viñedos, que aparentemente aún descansan, se preparan para despertarse del sueño invernal y dentro de muy poco podremos ver como se vestirán de verde. En pocas palabras, llega el cambio.

Nosotros también hemos cambiado. Hoy la revista La Bodega Alicantina estrena su nueva web. Esta transformación nos plantea una serie de retos. Uno de ellos es llevar las prácticas de las revistas off line al formato on line. Y aunque no son tiempos muy halagüeños para la prensa del ámbito gastronómico, tanto en papel como en digital, como demuestra el ejemplo de la revista Vino+Gastronomía, hemos decidido no tirar la toalla y apostar por la difusión de la cultura del vino, no solo en la provincia de Alicante, donde nacemos, sino también a nivel nacional y mundial, ya que la tecnología derrumba fronteras. El único obstáculo puede ser el idioma y por eso vamos a reanudar también nuestra sección en inglés.

Como un sinónimo más del cambio está el tema que hemos decidido tratar en el número de marzo, las mujeres en el mundo del vino. Empezamos con el reportaje titulado Más que enólogas, donde cuatro fantásticas mujeres, llenas de pasión, que se dedican a la comercialización, la formación y la comunicación dentro del mundo del vino, comparten sus experiencias sobre lo que aportan las mujeres a este universo.

Muchas gracias a sus protagonistas: Laura Muñoz, directora financiera de Casa Rojo, un grupo dedicado a la enología creativa; Elisa Errea, formadora de Wine and Spirit Educacion Trust (WSET) y directora de The Wine Studio; y Cintia Torres y Marichel López Catalá, creadoras de wineandtwits, una iniciativa que une las redes sociales con el mundo del vino y de cual hablaremos en este número en una entrevista aparte.

Además, hemos entrevistado a Nuria Martí Bruña, profesora de Enología de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO)  e investigadora del Instituto de Biología Molecular y Celular de la Universidad Miguel Hernández (UMH), para hablar sobre su experiencia en la elaboración de vinos y la cata, y a Julia del Castillo, enóloga y directora del concurso Mujer y Vino, el cual se celebrará en Madrid el próximo 26 de marzo. El jurado de este certamen está compuesto únicamente por mujeres profesionales del mundo del vino (sumilleres, periodistas, enólogas, etc.) que valoran los vinos que hayan sido elaborados por bodegas, donde la mujer comparte al menos el 50% de la responsabilidad en las áreas principales de la misma: producción, comercialización,  marketing y administración.

Pero no olvidamos a los hombres, gracias a Esteban de la Rosa, propietario de la vinoteca Bodega Selección de El Campello, conoceremos un poco más la historia del vino para las mujeres. Eso sí, acompañada por aportaciones de ellas mismas. En esta ocasión, muchas gracias por su colaboración a Nuria Poveda, ingeniera técnico agrícola; Juana Reche, ingeniera agrónoma; Belén Rodríguez, profesora de industria alimentaria y la bióloga Julia Gómez. Y también a David Doñate, sumiller internacional, quien compartirá con nosotros su opinión sobre las mujeres y el vino.

Y como el mundo digital nos ofrece la posibilidad de cubrir la actualidad casi al instante, empezamos marzo con la tercera edición del curso Vinos y Viñedos de Francia conducido por David López Lluch, ingeniero agrónomo y profesor de la asignatura Vinos del Mundo que se imparte en el Máster en Viticultura y Enología de la UMH. Una cita pendiente para los amantes del vino.

Como esperamos que vosotros, nuestros lectores, deis un paseo por las páginas de la revista, nos acercaremos al Celler la Muntanya, los vinos de la cual han obtenido muy buenas puntuaciones en la última edición de The Wine Advocate, para ofreceros el tercer paseo por sus microviñas.

¡Empezamos!

Iza Święcicka

Redactora Jefe